 Señor del universo; dueño del mundo: ¡ Hoy vengo de rodillas a implorar, porque me duele el alma de notar las tristezas, las angustias de un dolor profundo !

La mentira de tantos; la vileza de algunos, que no toman en cuenta el sacrificio de la Cruz ! Hoy te imploro, mi Dios; ¡ danos la luz ! ¡ Que volvamos los ojos a tu rostro, todos en uno ! Que se junten las naciones a rezar, que sintamos tu poder, al decir tu Nombre; y si juntos, por tristeza, tenemos que llorar, lloremos todos, pues, mujeres y hombres. Mas es la paz la que, en oración, te imploro. Si el dolor que sentimos no lo podemos evitar, bendito seas, buen Dios; a ti siempre he de orar. Tu dolor en la Cruz fue por mí; ¡ yo no lo ignoro ! |
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