
La ilusión, cruza por los rincones
en la noche mientras duermo
y no la encuentro al despertar
porque de tanto y tanto
transitar sin rumbo, se marcha.

El brillo se desvanece ya
y yo con él me voy quedando
al borde de todo .
La ilusión me mira de lejos
me prohibe los versos y la lira
me acecha y me niega la sequía en mis ojos .
El beso se esconde detrás de mis labios
y espera para salir corriendo
y no sale, se enquista.
Tengo la voz alzada en negrura de llanto,
tengo un filo de espada entre las manos,
la obstinación a punto de miel o de hiel ,
la boca amarga y la palabra marchita .
Será que ya no queda nada de mí
después de tanto, después de todo
y después de nada....
será que ya no quiero si no
acurrucarme y dejar al tiempo
volar como viento alisio
sin yo sentirlo, saborearlo
ni saberlo .
Voy estropeada, recogiendo
acomodando y disfrazando
y ya no quiero ilusiones
ni razones, perdóname
o levántame, lo dejo a tu
albedrío.
