 Con una rosa como testigo, pétalos secos negros de abrigo chupa un colibrí tibio veneno, de esos labios dulces como trueno.

Corazón arde apasionado, en las llamas de tus comisuras por tus caricias y tus ternuras, mi ser sigue por ti ilusionado.
Lloran las flores si no te miran, estas manos tiemblan con tu ausencia jirón rojo aliento y vehemencia, con un te amo las estrellas giran.
La noche se pinta del azul, si te pienso conmigo radiante tú mi vida mi amante, un instante, una rosa negra, un beso, un tul.  |
|