 Te vas de mis mañanas como agüita de mayo... dejando a mi alegría buscando tus encantos.

Dibujando la sombra que al irte vas dejando sin saber la fortuna qué me entregará a cambio.
Llegaste a mi un día de un pleno verano perdida entre las hojas la prudencia ha quedado.
Te vas como el arroyo que vive cuesta abajo navegando hacia un mar que danza desbordado.
Aunque te marches sabes... que para mi eres grato adoro tus silencios que lleno con mis labios dibujando las frases que te alcancen de plano y sientas la zozobra al sentirte alejado.
Te vas de entre mis días como agúita de mayo fresca como la brisa turbandome al pensarlo dibujo tu sonrisa, sin conocer tus labios... es hermosa la dicha de saberse encontrado.  |
|