Postales de amor y mas!
| El Abecedario de Dios |
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Eran obreros del barrio más pobre de Río de Janeiro los que se habían reunido aquella noche con un solo propósito: Celebrar la Navidad.
La fe, siempre está viva en el corazón de los hombres, dijo el sacerdote, cuando de pronto se vio interrumpido. Con pasos firmes, llegó frente el altar y dijo gritando… A, B, C, D,... Era un niño el que perturbaba la solemnidad del oficio. Los asistentes se pusieron algo molestos, pero el niño insistió… A, B, C, D,... -¡Silencio! - dijo el párroco -¿Qué haces? -¿No ves que interrumpes nuestras oraciones? Con la cabeza baja el niño respondió: Perdóneme padre, pero yo no he aprendido a orar. He crecido en la calle, sin padre ni madre. Hoy es Navidad y tenía necesidad de conversar con Dios, pero no sé cómo hacerlo, por eso sólo digo las letras que yo sé. He pensado que allá arriba, ÉL podría tomar esas letras y formar las palabras y las frases que más le gusten. El niño avergonzado se levantó y dijo: Perdónenme, ya me voy, no quiero molestar a las personas que saben tan bien cómo comunicarse con Dios. -Vamos a dejar que Dios escriba lo que ÉL desea oír. Cada letra que digamos, corresponderá a un momento del año, en el que logramos alguna meta, o en el que luchamos con coraje para alcanzar un sueño, o simplemente a una oración sin palabras. Le pediremos que ponga en orden las letras de nuestra vida. Vamos a pedirle con todo nuestro corazón que esas letras le permitan crear las palabras y las frases que a ÉL le agraden. Con los ojos cerrados, el sacerdote se puso a orar y toda la gente repitió: A, B, C, D,... Dios no elige personas capacitadas, Él capacita a los elegidos |