 Bordas laureles, claras contraseñas en la mañana llena de semillas y crecen tus puntadas amarillas como flores redondas y pequeñas.

Dulces son tus tareas hogareñas y los pañales, sobre tus rodillas, son palomas ajadas y sencillas que te anuncian el hijo con que sueñas.
Tejes la vida, tejes el futuro y tu sombra se inclina sobre el muro como sombra de rama que florece.
Florese mientras la luz, la sangre de la aurora, asciende por el hilo, tejedora, y en mis ojos nocturnos amanece. |
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