|
|
|
A ti... que aprendí a amarte desde el mundo sublime de tu vientre. A ti... que me hablabas desde entonces con tus palabras dulces y tus caricias perennes. 
|
|
Leer mas...
|
|
Tan suave es su caminar y firmes sus pisadas, que no teme a las caídas, mas el deseo de proteger lo querido la lleva a luchar en la vida. 
|
|
Leer mas...
|
|
|
Bendita sea la Madre, que pueda ser amada y bendito sea el hijo, que pueda darle un beso. La mía sufre en vano y espera mi regreso... un regreso que quema, como una llamarada.  |
|
Leer mas...
|
|
|
Hoy quiero saludarte, acariciar tu carita con pétalos de rosas para que sientas su suavidad,
Y es que así te comparo yo, suave, con tu olor
tan especial, que me hace recordar mi niñez.

|
|
Leer mas...
|
|
|
Las manos de mi madre son como pájaros en el aire historias de cocina entre sus alas heridas de hambre. 
|
|
Leer mas...
|
|
|
|
|
Pagina 2 de 38 |