
Esa mujer que me ofreció sus manos A ti papa ...
A ti Papa... Que eres la persona más maravillosa de la tierra.
A ti, que junto a Mama, supiste estar siempre a nuestro lado.

Al lado de tus hijos y también de tus nietos,
que te quieren y queremos con tanto Amor y tanta Dulzura.
Aunque muchas veces, no supimos entenderte y nos enfadábamos contigo.
Pero tu siempre estabas y estas ahí, a nuestro lado,
en lo bueno y en lo malo, en nuestras alegrías y tristezas,
en los problemas y nuestras dichas.
Por eso a ti Papa... Va dedicada esta poesía... Con todo mi amor.
Te Quiero Papa.
A esa que me amó y aún me ama,
A esa mujer me entrego.
A ella me adherí,
de su cuerpo
Con locura me aferré,
Sus manos con ternura acaricie.
Esa mujer de ojos serenos,
Voz suave, cabellos intensamente negros
Como blanca su piel.
Que en su risa, paz encontré.
A esa mujer
que jamás verá mis versos,
Mujer que camina
ahora entre los muertos,
la única que he amado,
a la mujer que amo.
A Mi madre.
