 Ayer me bebí los recuerdos -uno a uno- se enhebraban en crepúsculos -hastiados-

(desabridos) y aun cuando me dolieras te arranqué de mi cuerpo -a tirones-
Ayer tus huellas secas quedaron encajadas en el pasado -no me dueles- (ya no) las lagrimas no se si existieron Porque hoy...
hoy amanecí desnuda de mi misma con la carcajada entrando por mi ventana (de nuevo).  |
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