 Ven aquí, y siéntate a mi lado, hoy la noche está bella y estrellada. No, por favor no digas nada, déjame apoyar mi cabeza sobre tus hombros y sentirme como antes, segura en tus brazos.

¿Recuerdas cuando éramos solamente amigos? tú me contabas tus cosas y yo las mías, no hablábamos de amor, pero sin darnos cuenta, nos amábamos con cada palabra que nos decíamos. No, por favor hoy no me pidas nada, hoy necesito al viejo y fiel amigo, que hacía lo imposible, por estar conmigo, aquel de quien yo me enamoré, entregándole mi amor y mi ser.
Hay tantas cosas guardadas en mi alma, que no te las he dicho... no tenías tiempo, te olvidaste que éramos amigos. Déjame apoyar mi cabeza sobre tus hombros, y recordar a mi viejo y fiel amigo.  |
|