|
|
|
De esta no podré levantarme |
 No sé cual sea mayor si mi desilusión o mi dolor; mi alma agoniza, mi corazón destrozado.

¡Dios! ¿Cómo pude creer en sus palabras? Arráncame este amor que me quema el alma.
Nunca debí entregarme. ¡Dios dame fuerzas! dame tu mano, presiento que de ésta yo sola, no podré levantarme.  |
|