 Anoche, quise morir recordando tus besos, tus caricias me envolvieron en la oscuridad de la noche, Pero ¡ay, que dolor! nada era verdad, sólo fueron producto de mi amor tan loco. 
Anoche sentí la soledad más que ningún otro día, sentí mi corazón desangrarse en llanto. ...Y mi pobre alma desgarrarse en mil pedazos. ¡Cuánto dolor! ¡Cuánta soledad! embargaba anoche mi alma. Anoche me sentí morir de amor, pero hoy, hoy es otro día, y me he prometido, nunca jamás entregar mi amor ni regalar tanto de mi vida.  |
|