Mis hijos son mi alegría. La más tierna compañía, la ilusión de mi vida. Por ellos mis desvelos. Por ellos mis anelos porque ellos mi vida son.

Me acuesto pensando en ellos, deseando que amanezca para volverles a ver, sus caras angelicales que tanto me hacen padecer; sus travesuras,sus peleas, sus risas y sus llantos. ¡Pero yo,los quiero tanto!
Qué vacía está la casa cuando ellos no están.
Cuando alguno se marcha, parece una eternidad. Quisiera que no crecieran, para tenerles siempre a mi lado. Pero,qué cruel es el tiempo, pues ellos van creciendo, los años van pasando, y yo envejeciendo.
Dentro de poco se irán. Cada cual tomará su rumbo y seguirán su camino.
Yo quedaré aquí,sola como es mi destino.
Entonces recordaré con cariño, cuánto me hacían padecer.
Sus travesuras,sus peleas, sus risas y sus llantos.
¡Pero yo,los quiero tanto!
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