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Estando mi alma triste de mis ojos destilaban el dolor fue cuando lo encontré, casualidad o destino..no lo sé.
Me dijo él con una sonrisa Y en su mano una rosa Ven aquí niña triste Y recuéstate en mi hombro.
Mis labios solo hablaban Del dolor que yo sentía Tenia una pena muy profunda Y el solo escuchaba El dolor que de mi alma Tristemente se derramaba.
Él con mucha ternura Y nobleza de corazón Enjugo mis lagrimas Que salían como ríos Desde el fondo De mi corazón herido.
Así duro muchas horas Yo recostada en su hombro Sintiendo la dulzura de su alma. A través de sus palabras Pude ver el gran hombre Que habitaba en el.
Me acostumbro a su cariño Me sentí tan querida Pero al parecer y sin querer El de mi se enamoro.
Por su bien, de su lado me aleje No quería que sufriera como yo Y hoy me hacen falta sus hombros Su sonrisa, sus palabras, Me hace falta su tierno corazón.
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