|

Siempre hay un futuro que nos está esperando con fervor; y él se presentará a esa cita aunque no acudamos nosotros;
Pero nosotros tenemos que acudir y tenemos que ir a su encuentro con todas nuestras luces encendidas y con las alegrías cogidas de la mano.
Las tristezas pesan demasiado para andar el camino y por eso tenemos que enterrarlas cuanto antes no sea que el futuro se presente (que se esta presenciando cuando escribo) y nos encuentre aún con ese fardo a cuestas.
Perdemos eficacia en nuestra lucha si vamos al futuro cargados de tristezas.
|