Qué difícil me ha sido acercarme a tu fuente, y beber de sus aguas como un gran aliciente...!
¡Qué difícil hablarte y cruzarnos poesía...! No es fácil encontrarte en la noche o el día...!
Quisiera bendecirte, y que Dios sea tu guía; que proteja en su seno ésa, tu alma... ¡ y la mí con el mayor de los respetos para ti
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